Bariloche expuso su experiencia sobre salud mental y consumos problemáticos

El Centro de Prevención de Adicciones (CPA) municipal viajó junto a referentes del Centro Cultural Camino Abierto a Esquel, para participar de la Segunda Conferencia Regional de Salud Mental Comunitaria.

En Bariloche se realiza una experiencia novedosa en la región: la articulación entre el Centro de Prevención de Adicciones del Municipio y el Centro Cultural Camino Abierto —del Hospital Zonal “Ramón Carrillo”— resultó una experiencia novedosa durante el encuentro sobre Salud Mental Comunitaria que se realizó en Esquel (Chubut) la semana pasada.

Alfonso Zúñiga, integrante equipo del CPA municipal, fue uno de los participantes de nuestra cuidad en la Segunda Conferencia Regional de Salud Mental Comunitaria, de la que participaron no sólo entidades y organizaciones de la región, sino de otros países de América Latina, como Costa Rica, Perú, Colombia, Chile y Uruguay.

Viajó acompañado de integrantes del Centro Cultural Camino Abierto —que es coordinado por el área de Salud Mental del Hospital Zonal—, a partir del trabajo articulado que se da en el “Espacio Grupal de Cuidados”. “Allí participan usuarios de Camino Abierto, que además de estar en tratamiento por su problemática de salud mental, también tienen usos de drogas tanto legales como ilegales en forma problemática”, explicó Zúñiga.

El CPA viene hace varios años proponiendo un abordaje de las adicciones desde el enfoque de reducción de riesgos y daños, una mirada que propone políticas que prioricen la salud pública, los derechos humanos y las personas como centralidad. Desde esta mirada es que el CPA articula con otras instituciones y organizaciones.

Así, el Centro de Prevención de Adicciones y Camino Abierto presentaron su experiencia, que resultó ser el único trabajo en la región que aborda de manera conjunta la salud mental comunitaria y la temática de los consumos problemáticos desde la reducción de daños. Justamente, el referente del CPA indicó que “quedó reflejado en las jornadas que hay un déficit de experiencias de trabajo de consumos problemáticos desde otros lugares, sobre todo pensando en que se está trabajando en fortalecer la ley de Salud Mental y Adicciones, tanto a nivel provincial como nacional”. El objetivo es que el tratamiento de las adicciones y consumos problemáticos quede debidamente encuadrado como una temática de salud, y específicamente de salud mental.

“Esto refuerza lo que venimos ya trabajando con Salud, que es esto de trabajar en territorio y generar mayores dispositivos con base comunitaria —señala Zúñiga—. La salud mental comunitaria justamente plantea esto: la necesidad de mayores dispositivos con base en la comunidad, que refuercen el trabajo de los centros de salud. Necesitamos espacios más abiertos, más flexibles, y pensando la cuestión de los consumos problemáticos como una temática compleja que hay que abordar desde la inclusión social”.